Cuando se cree en la necesidad de librar una batalla es que se han cometido fallas. Enrique de Bülow. De la paz se debe esperar todo, de la guerra nada más que desastre. Simón Bolívar.
Me permito comenzar con estos dos pensamientos para comenzar este artículo. Hace 12 años que nuestro país ha sido sumergido en la doctrina de la guerra, la división, de la lucha de clases, de las milicias, de freír cabezas, de borrar del mapa, de aplastar, de las guerrillas comunicacionales, etc..
Es indudable que la educación es un medio para hacer retroceder la pobreza, la marginación, la ignorancia, la opresión y la guerra. Donde hay buena educación no hay distinción de clases, milicias, división de conciudadanos, violencia, corrupción, batallones y cualquier otro tipo que este enmarcado en el léxico guerrerista.
Desde hace 12 años el pais fue sumergido en un ambiente de guerra, donde todo lo que el gobierno crea es para fortalecer el pensamiento de división de ciudadanos en ricos y pobres, en revolucionarios y antirrevolucionarios, en chavistas y no chavistas, fomentando siempre la necesidad de que todo lo que debe ser realizado esta siempre enmarcado en librar batallas, crear batallones, guerrillas, comandos, ejércitos, milicias etc.
Esta es como dicen por allí, “la aplastante realidad” que hoy en día es la cotidianidad de nuestra sociedad otrora ejemplo de un pueblo pacifico. ¿Cuándo fueron cambiadas nuestras conciencias ? ¿Qué paso con ese pueblo tolerante y plural ? ¿Dónde están los venezolanos verdaderos herederos de la gloriosa gesta independentista que envainaron sus espadas para abrir los libros de la democracia y la libertad ?.
Hoy mas que nunca es todavía más urgente proclamar, con voz decidida, que sólo la paz es el camino para construir una sociedad más justa y solidaria.
Todo venezolano de bien debe convertirse en un educador transmitiendo a nuestros conciudadanos que la paz finalmente dependerá de nuestra capacitad para la amistad y de la voluntad para usarla, que la paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad.
La auténtica Democracia no apoya el terrorismo y la violencia, sino que busca promover de toda forma posible la unidad y la paz de la familia humana.
Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia cañones, bombas y muertes de guerra , sea sinónimo de una paz verdadera, desde hace 11 años la violencia del pensamiento guerrerista ha producido mas de 100.000 muertes, la destrucción del parque productivo nacional, la destrucción del derecho a la propiedad, la perdida del derecho a la legitima defensa.
No habrá verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, solidaridad y pluralidad de pensamiento.
No habrá una verdadera paz si nuestros diputados y diputadas a ser electas este 26 de Septiembre no representan a la autentica Democracia. TODOS TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE SER PARTE DE LA PAZ EN VENEZUELA. EDUCA Y VOTA POR UNA PAZ DURADERA.
domingo, 18 de abril de 2010
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